Ah, los Reyes Magos. ¬ŅQu√© se puede decir sobre ellos que no haya sido escrito ya? ¬ŅQue, por ejemplo, Gaspar era chino? No, eso es lo mismo que digo cada a√Īo durante la cabalgata para provocar a mis acompa√Īantes, conseguir que frunzan el ce√Īo, y me muestren mediante sus m√≥viles en Wikipedia que estoy en un error. Aunque para m√≠, Gaspar siempre ser√° “el chino de los Reyes Magos”, es una convicci√≥n personal.

Sobre los Reyes Magos se ha comentado tanto, que ya no queda mucho por relatar o rememorar. Esas m√°gicas noches que se hac√≠an tan largas como la √ļltima hora de trabajo de un viernes, durante la que temes que tu jefe te pregunte que c√≥mo de avanzado llevas el curro. Esas c√°lidas ma√Īanas con olor a caf√© y calefacci√≥n, contemplando unos cuantos paquetes misteriosos envueltos en papel de regalo mientras, ataviado con un pijama con gomas en los tobillos, sent√≠as el confortable mullido de la alfombra en tu culo. ¬ŅQu√© contendr√°n todos esos regalos?

Hoy en d√≠a somos viejos, unos m√°s que otros por supuesto, y aunque de vez en cuando seguimos obteniendo regalos el d√≠a de Reyes y todav√≠a existe cierta emoci√≥n, algo se ha perdido por el camino. Casi todo se limita a iPods, iPads, iPhones, iWatches, iFucks, m√≥viles, tablets, camisas, pulseras de esas que te avisan por bluetooth cuando te llega un e-mail, o tu madre que directamente te dice “hijo, toma un sobre con dinero, porque eres tan jodidamente raro que no se te puede regalar nada”.
¬ŅNo os gustar√≠a por un momento despertar el 6 de enero y contemplar un peque√Īo mont√≥n de paquetes enigm√°ticos como en los viejos tiempos, sabiendo que sus contenidos son cien por cien pueriles y absolutamente nada adultos? ¬ŅQu√©? ¬ŅQue prefer√≠s la pulsera bluetooth? Oh venga, si no sirve para nada, ¬Ņno pod√©is pretender durante unos minutos que quer√©is regalos enfocados a un ni√Īo de ocho a√Īos? Hacedlo por m√≠. Vale, ahora que estamos todos en la misma onda, os confesar√© que a m√≠ tambi√©n me gustar√≠a. ¬°Qu√© casualidad, tenemos los mismos gustos! Pues bien, gracias a la magia arcana china de Gaspar, y tambi√©n un poco a la de los otros dos, este a√Īo va a ser posible.

He aqu√≠ mis intrigantes regalos de Reyes, ¬Ņqu√© contendr√°n todos esos paquetes realmente mal envueltos? Lo comprobaremos en tan solo unos instantes, pero dos cosas est√°n totalmente garantizadas. Una, que jam√°s podr√≠a trabajar en una tienda de regalos, dado que todo lo que envuelvo termina pareciendo un fardo de patatas rescatado de un naufragio. Y dos, que todos ellos son completamente impropios de alguien de mi edad, que es en efecto la intenci√≥n de toda esta tontada. Como es de suponer, estos regalos no han aparecido por arte de magia oriental, sino que los he depositado yo mismo a los pies de mi √°rbol. Lo deseable ser√≠a desconocer lo que habita en su interior y que resultara todo una gran sorpresa, pero para no recordar nada justo despu√©s de envolverlos deber√≠a recurrir a la ingesta masiva de drogas duras, y me temo que tal vez no ser√≠a una idea muy recomendable dado que mi tolerancia no es la de anta√Īo, y adem√°s estoy sufriendo a todo vapor los efectos de mi tradicional faringitis catarral navide√Īa. As√≠ que es inevitable conocer los contenidos, y son objetos que he ido adquriendo durante aproximadamente los √ļltimos diez a√Īos. Hay cosas m√°s antiguas, otras m√°s recientes, algunas muy conocidas, otras menos populares, unas no merec√≠an un art√≠culo completo aqu√≠ en esta web, y otras me daba pena abrirlas pero hey, aqu√≠ tenemos la excusa perfecta para hacerlo, solo se vive una vez. ¬°Bienvenidos al d√≠a de Reyes del Escal√≥n!

El primer paquete es obvio por una parte, pero incierto por otra. M√°s o menos como cuando en tu nevera solo existe un huevo caducado, y decides com√©rtelo en una de esas noches de domingo sin horizontes: es obvio que te lo vas a comer muy a disgusto, pero es incierto que su ingesta vaya a provocarte una intoxicaci√≥n estomacal. As√≠, evidentemente estamos ante algo relacionado con las Tortugas Ninja, pero ¬Ņqu√© ser√° exactamente?

¬°Claro! ¬ŅQu√© otra cosa pod√≠a ser si no? Aunque lo cierto es que todav√≠a no s√© muy bien de qu√© se trata ni para qu√© sirve. Es una especie de plato de pl√°stico de tama√Īo semejante al de un disco de vinilo, editado en 1990 por MB. Al parecer se llaman GOOPS, y √©ste muestra a Donatello, mi tortuga ninja favorita, adoptando una amenazadora pose, tan amenazadora de hecho, que los ojos se le han puesto de color verde. Por si quedaba alguna duda de que la tortuga protagonista es Donatello, y si no fuera suficiente con la letra D enorme que hay encima de su cabeza, el dise√Īador tuvo a bien colocar su hebilla volando por los aires, como si al agacharse para recoger un shuriken despu√©s de comer mucha pizza se le hubiera reventado el cintur√≥n. Tal vez la pose no sea realmente amenazadora, sino que se trate de un gesto de verg√ľenza infinita y est√© ocultando su genitalia con pudor.

Lo encontr√© las navidades pasadas en una jugueter√≠a rec√≥ndita de mi ciudad, y el se√Īor propietario ten√≠a no una, sino varias de estas cosas colgadas en un gancho, nuevas, impolutas, como si el tiempo se hubiera detenido all√≠ mismo y nuestras carteras estuvieran llenas de pesetas.

Todo indica que esto no es m√°s que un disco volador, tambi√©n conocido como frisbee en los ambientes m√°s cultivados ling√ľ√≠sticamente, aunque su consistencia totalmente blanda lo asemeja m√°s a uno de esos moldes de silicona utilizados en reposter√≠a. Para salir de dudas, tendr√≠a dos opciones: una, tratar de hacer una galleta gigante con un Donatello en plan bajorrelieve en su superficie, pero sospecho que tanto mi horno, como posteriormente mi casa entera, acabar√≠an siendo pasto de las llamas. Y otra, ir al parque e intentar lanzarlo a ver qu√© pasa. Pero no pretender√©is que pise un parque con este fr√≠o y esta niebla aragonesa, ¬Ņverdad? Lo dejaremos como una de esas inc√≥gnitas perpetuas, similar a la eterna duda de si las tortugas ninja ten√≠an realmente genitalia, ya que creo que lucir√° mejor colgado en la puerta de mi ba√Īo.

Tal como habr√°n adivinado los m√°s actualizados en cuanto a jugueter√≠a moderna se refiere, el siguiente paquete contiene una de esas figuras tan populares hoy en d√≠a, realizadas por la compa√Ī√≠a Funko dentro de su colecci√≥n ReAction.
Si no recuerdo mal, esta colecci√≥n sali√≥ a la palestra al lanzar una serie de mu√Īecos que, supuestamente, estaban inspirados en unos prototipos de Alien que iba a comercializar Kenner, coincidiendo con el estreno de la pel√≠cula all√° por 1979. Finalmente, alguien del departamento de marketing debi√≥ ver la pel√≠cula, descubriendo con horror que no se trataba de un film dirigido a los ni√Īos, y que dichos ni√Īos se iban a cagar diarrea en sus calzoncillos si la vieran, con lo cual nadie iba a comprar esos est√ļpidos mu√Īecos. Ignoro si toda esa historia que vendi√≥ ReAction es cierta, pero lo que s√≠ fue cierto es que los mu√Īecos de Alien provocaron un importante revuelo y se vendieron como churros.

A partir de entonces, ReAction no ha cesado de poner en las tiendas un mont√≥n de figuras basadas en pel√≠culas y series que jam√°s tuvieron mu√Īecos al estilo Star Wars, como Pulp Fiction, los Goonies, Gremlins, Regreso al Futuro, Golpe en la Peque√Īa China, Breaking Bad, el Club de la Lucha, y as√≠ hasta docenas. Siempre dirigidas a un p√ļblico adulto, no a ni√Īos, algunas est√°n bien, otras hacen ilusi√≥n a los fans de dichas pel√≠culas y series, y otras, sinceramente, me parecen totalmente prescindibles. Las de los Gremlins son francamente cutres y no justifican en absoluto su precio, y ¬Ņqui√©n quiere realmente un mu√Īeco del padre de Marty McFly?

Mis opciones elegidas fueron el m√≥nstruo de Frankenstein y se√Īora. No s√© si os lo hab√≠a comentado alguna vez, pero siento una estra√Īa fascinaci√≥n hacia el m√≥nstruo de Frankenstein, extra√Īa sobre todo porque todav√≠a no me he dignado a leer el libro ni a ver la pel√≠cula cl√°sica de Boris Karloff. No entiendo cu√°l es el cord√≥n umbilical invisible que me une a la figura de este hombre, tal vez sea porque ambos somos verdes, y en cierto modo incomprendidos.

Tengo una peque√Īa colecci√≥n de Frankensteins en una estanter√≠a de mi pasillo, la cual trato de engrosar siempre que tengo oportunidad, y realmente no pod√≠a dejar pasar √©sta. Las encontr√© en Nueva York, tras visitar varias tiendas de c√≥mics y mu√Īequicos y decirle a mi novia que no me ir√≠a de esa ciudad sin encontrar un Masters of the Universe Classics y un coche de los Cazafantasmas, ambas cosas yo pensaba que f√°ciles de localizar en la gran manzana. Al final no encontr√© nada de lo que estuve buscando, pero volv√≠ con Frank y su novia, los cuales ya est√°n juntos para siempre al lado de todos sus hermanos. ¬ŅTen√©is un mu√Īeco de Frankenstein que os sobra por casa? Ya sab√©is mi direcci√≥n.

He aqu√≠ una de mis √ļltimas fijaciones: los Airgamboys reeditados. Airgam Boys (anta√Īo dos palabras independientes, ahora solo una) fue una serie de mu√Īecos fabricados por la empresa Airgam, que alcanz√≥ la cumbre de su popularidad a finales de los a√Īos 70, y principios de los 80, hasta su bancarrota a mediados de esta d√©cada. Eran una especie de respuesta espa√Īola a los Playmobil (llamados Famobil en Espa√Īa durante sus comienzos m√°s primigenios), y llegaron a existir cientos de millones de variedades distintas, desde militares hasta cowboys, pasando por buzos, m√©dicos, carniceras, cortadores de c√©sped, gladiadores romanos, miembros de Hare Krishna, futbolistas o vendedores de enciclopedias a domicilio. Daba la impresi√≥n como de si cada profesi√≥n del mundo tuviera su equivalencia Airgam Boy. Incluso existi√≥ una colecci√≥n de tem√°tica espacial que me encantaba de peque√Īo, la cual inclu√≠a dragones rojos de tres cabezas y dinosaurios estelares, as√≠ como el √ļltimo aliento de Airgam Boys antes de caer en el olvido, unas figuras llamadas Superfantastics y Superdiabolics que no eran sino plagios descarados de superh√©roes cl√°sicos, pero que por supuesto merecen un art√≠culo independiente y especial aqu√≠ en el Escal√≥n, el cual har√° su aparici√≥n en alg√ļn momento del futuro lejano.

Los Airgam Boys reutilizaban moldes y accesorios como locos, y un marciano del Planeta Rojo pintado de verde pod√≠a ser comercializado de nuevo perfectamente como el malvado Piranha de los Superdiabolics, mientras que otro Superdiabolic, aquel denominado Spector que ten√≠a una calavera a modo de cabez√≥n, hab√≠a sido vendido un par de a√Īos antes como un extraterrestre com√ļn.

All√° por el a√Īo 2003, Saica Toys decidi√≥ rescatar los moldes originales de los viejos Airgam Boys, y lanzar una nueva colecci√≥n de unas 17 figuras. En su momento, lo cierto es que el tema me dio bastante igual, me result√≥ curioso ver Airgam Boys de nuevo en escaparates, y pronto dej√© de verlos de nuevo. Pero es indudable que el destino necesita que me interese por ellos, ya que √ļltimamente los est√° colocando en mi camino de forma incesante. Primero, encontr√© unos cuantos en un bazar chino, as√≠ de manera inesperada y a precio simb√≥lico mientras compraba papel de regalo para envolver los presentes destinados a mis escasos seres queridos, y por supuesto tuve que rescatarlos y darles un nuevo hogar. D√≠as m√°s tarde, vi unos cuantos m√°s en el escaparate de una papeler√≠a cercana a la casa de mi novia. Como s√© que m√°s o menos tienen buena relaci√≥n, le ped√≠ que se acercara en alg√ļn momento para preguntar su precio y, si √©ste era razonable, que me los regalara para Navidades. Y vaya, √©stos eran casi el doble de caros, aduciendo la se√Īora como pretexto que “son nuevos y han salido hace unos meses”. Se√Īora, no mienta, eso no es cierto. Estos mu√Īecos salieron hace m√°s de diez a√Īos, y seguro que llevan en su escaparate todo ese tiempo, a juzgar por los colores de sus cajas debilitados por el sol. No obstante, soy un alma d√©bil, y le dije a mi novia que los cogiera todos sin contemplaciones.

Aqu√≠ tenemos dos ejemplos de mi creciente colecci√≥n: un Sheriff, proveniente del bazar chino, y un Caco Ladr√≥n, con su caja blanquecina tras pasar “solo unos meses” a pleno sol. Eso de Caco Ladr√≥n es el nombre oficial del mu√Īeco, desconozco si existen otros tipos de cacos que no sean ladrones, pero me resulta gracioso que exista una figura de ladr√≥n, cuyo n√ļmero de referencia es correlativo a las figuras de bombero, polic√≠a y m√©dico, como si el caco ladr√≥n fuera realmente un personaje presente y necesario en una sociedad moderna. Tal vez lo sea.

Las figuras en s√≠ son como los Airgam Boys cl√°sicos, con sus semblantes siempre sonrientes, sus manos sin dedos y su multitud de accesorios. No obstante, el pl√°stico del cuerpo tiene un barniz diferente al de los antiguos, lo que provoca un acabado mate suavec√≠n. ¬ŅQu√© m√°s da todo esto? Lo que m√°s me intriga es por qu√© en 2003 me daban igual estas reediciones y ahora me gustar√≠a tener la colecci√≥n completa. ¬ŅEstoy involucionando?

De todos los remakes, reboots, desenterramientos y relanzamientos de personajes cl√°sicos que han tenido lugar √ļltimamente, el de Thundercats en 2011 fue absolutamente el mejor… y, por desgracia, tambi√©n el m√°s fallido.
Thundercats era una serie de dibujos animados que recuerdo ver en televisión alrededor de 1990 o 1991 acerca de unos felinos antropomórficos que luchaban contra Mumm-Ra, un tipo malvado y delgaducho que podía de repente convertirse en un gigantón saludable y musculoso como si hubiera comido anabolizantes a modo de cereales con leche. Sé que me gustaba bastante, que el doblaje era horroroso y que la animación era bastante buena, no en vano estaba realizada por un estudio japonés, pero no se puede decir que fuera un fan incondicional. Además, a veces me costaba diferenciar esta serie de Silverhawks, otra de temática no demasiado distante, ya que las solían emitir seguidas.

Hace un par de a√Īos, decid√≠ darle una oportunidad a un remake que hicieron en 2011 de la serie original, y me la descargu√© de internet en ingl√©s, no esperando grandes cosas de ella. Madre m√≠a, es muy buena. ¬°Muy muy muy buena! La ambientaci√≥n sonora es perfecta, los dise√Īos con algo de influencia japonesa tambi√©n y, lo m√°s importante, no sintieron la necesidad de hacerlo todo en tres dimensiones, como la maldita serie de las tortugas ninja actuales. El argumento es similar al cl√°sico, pero con toques algo m√°s oscuros y adultos. No en vano Tygra, el hermano del protagonista Lion-O, es un envidioso bastante rastrero en algunos momentos, e incluso termina quit√°ndole a su medio-novia Cheetara.

Y hablando de Tygra, aqu√≠ est√°. Recuerdo que en la serie doblada al mexicano que yo sol√≠a ver, lo hab√≠an rebautizado como Tigro, ya que supongo que Tygra sonaba un poquit√≠n afeminado. Afortunadamente, la serie nueva la vi en ingl√©s, en la que tambi√©n se llama Tygra, y desconozco si el mundo ha evolucionado por fin, o siguen existiendo las mismas represiones sexuales de siempre. Coincidiendo con la emisi√≥n en 2011, se lanz√≥ toda una nueva colecci√≥n de figuras y veh√≠culos basados en el aspecto moderno, as√≠ como algunos mu√Īecos especiales como √©ste, inspirado en el look cl√°sico. Imagino que todo el mundo pens√≥ que la serie iba a ser un exitazo, y que tanto los mu√Īecos nuevos como los cl√°sicos se iban a vender como churros rellenos de chocolatuzo. No fue as√≠. La serie se cancel√≥ tras tan solo una temporada de 26 cap√≠tulos, los mu√Īecos nuevos se pod√≠an encontrar amontonados en las tiendas, siendo posible comprarlos a peso como cuando vas a comprar ma√≠ces sabor barbacoa, y las figuras al estilo cl√°sico como √©sta… es posible que se vendieran un poco mejor, por eso del factor nostalgia entre treinta√Īeros.

La encontr√© en una jugueter√≠a rancia de Nueva York durante mi anteriormente comentado viaje a la Gran Manzana de principios de diciembre, y para acceder a √©l tuve que subirme a una precaria escalera plegable de la cual casi me desplomo, y adem√°s durante el ascenso fui tirando accidentalmente un mont√≥n de cajas diversas al suelo mientras el due√Īo me dec√≠a “be careful”. ¬ŅVali√≥ la pena semejante humillaci√≥n?

Sí que valió, claro que sí. Tygra Classics tiene 143 puntos de articulación, muchos más de los que necesito para sentir que mi vida está plena de satisfacciones, incluye un par de látigos que terminan en una especie de escrotos rojos, los cuales además se pueden combinar para crear un enorme látigo más largo que la anchura de la estantería a la cual será confinado muy pronto, e incluso también tiene una mano extra, que puede reemplazarse por la mano derecha que viene colocada por defecto al final de su brazo, pero que parece más bien un artilugio masturbatorio de esos que venden para la gente solitaria que busca un mayor realismo en sus momentos íntimos.

Tygra realmente no es mi personaje favorito de la serie, y eso de ligar con la t√≠a a quien estaba tirando los tejos intensamente su hermano es una perrer√≠a, valga el ox√≠moron, ya que estamos hablando de gatos, pero era el √ļnico disponible en la tienda.

Oh, ¬Ņqu√© puede haber dentro de ese sobrio papel verde? ¬ŅCu√°ntas colecciones de figuras cl√°sicas de los ochenta comenzaban con la palabra “Trans”? ¬ŅTranssexual Lords of the Mighty Iron Rock?

No, claro, eran Transformers. Recuerdo que, de peque√Īo, los Transformers eran una de mis grandes pasiones pero, sin embargo, no me consta haber tenido ning√ļn mu√Īeco, tan solo s√© que tuve (y posteriormente perd√≠) la colecci√≥n incompleta de cromos de Panini. Pero dibujaba un mont√≥n de Transformers cuando no estaba dibujando el Coche Fant√°stico, y creo que ve√≠a la serie, y creo que le√≠a los c√≥mics. Mi historia con los Transformers se resume a un gran y enigm√°tico “creo”, ya que no me explico recordar tanta pasi√≥n por estos robots que se transformaban en veh√≠culos cotidianos de una manera absolutamente inveros√≠mil, y por el contrario no haber tenido nunca ning√ļn juguete. S√© que tuve un mont√≥n de robots que se transformaban en objetos variados con nombres tan variados y no oficiales como Trans-Robot o Changing-Bot pero, si hablamos de Transformers originales, √©ste podr√≠a ser perfectamente el primero para m√≠.

Lo hall√© hace relativamente poco en una jugueter√≠a que, bajo algunas capas superficiales de juguetes modernos, escond√≠a toda clase de sorpresas olvidadas de √©pocas pasadas, cubiertas por una generosa capa de polvo negruzco que evidenciaba su antig√ľedad. Tan solo hab√≠a que retirar cuidadosamente las cajas apropiadas de Peppa Pig, para descubrir de repente una moto estrafalaria de las Tortugas Ninja de 1990.

Y del a√Īo 1990 data tambi√©n este Protectobot, pero no estaba situado en una estanter√≠a al alcance de la mano, sino que su ubicaci√≥n era en lo m√°s alto de una de sus paredes, colgado en un gancho casi junto al techo. Y lo pude ver gracias a la est√ļpida costumbre que tengo de entrar en las tiendas mirando hacia el techo como un gilipollas. Para rescatarlo de su abandono de veinticinco a√Īos, la pobre dependienta tuvo que ascender por una escalera inestable, mientras yo aguardaba debajo mirando todav√≠a al techo, pero esta vez a una esquina opuesta, en la que no hab√≠a nada interesante.

No conozco muy bien la historia de los Transformers, pero me da que, en el a√Īo 1990 y habiendo transcurrido ya unos seis a√Īos tras su primera incursi√≥n en el mundo juguetero, los creativos de Hasbro deb√≠an estar orde√Īando la vaca del fil√≥n que hab√≠an conseguido, y lanzando al mercado los m√°ximos robots posibles antes de que pasaran de moda. As√≠, tenemos a este First Aid, el Transformer m√°s mo√Īas del universo, cuyo lema es “m√°s vale prevenir que curar”, como acostumbraba a decir mi abuelo. Un robot que llora y sufre peque√Īos cortocircuitos internos cuando ve una farola rota, y adem√°s tiene un l√°ser con el que puede corregir tu miop√≠a. No me extra√Īa que no se vendiera y terminara relegado a estar colgado en un gancho cerca del techo para siempre. Se transforma de robot a ambulancia y viceversa y, al unificarse con sus amigos Blades, Streetwise, Groove y Hot Spot, que parecen nombres sacados de una pel√≠cula de polic√≠as renegados apartados de un caso pero que buscan venganza y justicia, todos juntos forman el gigantesco robot Defensor. Con lo cual, te ve√≠as obligado a comprarlos todos si aspirabas a crear un robot realmente digno.

El blister era obviamente nuevo, pero los veinticinco a√Īos de destierro hab√≠an hecho algunas mellas en su cart√≥n mientras que, por alguna disfunci√≥n adhesiva, la burbuja de pl√°stico ten√≠a pinta de salir volando por la vibraci√≥n que se produce cuando alguien se rasca la oreja cerca, as√≠ que se trataba de un firme candidato a ser abierto sin contemplaciones ni remordimientos.

Me pongo extremadamente nervioso con los rompecabezas u otras piezas de pl√°stico que deben encajar perfectamente para que se transformen o funcionen, y no en vano he lanzado m√°s de un cubo de Rubik por la ventana en pleno ataque de ira, porque adem√°s este tipo de tareas me hacen sentir que mi capacidad de destreza es nula. Por eso, comenc√© a seguir las instrucciones con algo de reparo pero, teniendo en cuenta que es un juguete para ni√Īos, el proceso de transformaci√≥n est√° explicado paso a paso como si dichos ni√Īos fueran tontos, y el pl√°stico que utilizaba Hasbro era relativamente potable, podemos decir que la transformaci√≥n fue un aut√©ntico √©xito.

Este papel estampado con Santa Clauses acechando por la ventana sin atreverse a entrar esconde algo relacionado con lo anterior. ¬ŅQu√© podr√° ser?

¬°Otro Transformer! Pero algo me dice que √©ste no es del todo aut√©ntico. Los Transformers quiz√° sean los juguetes m√°s plagiados e imitados, infinitamente y hasta la saciedad, manifest√°ndose durante d√©cadas bajo formas y colores infinitos, y la mayor√≠a de las veces con nombres inconexos que prometen mucho m√°s de lo que ofrecen, como “Super Transforming Robo Warrior”, “Trans Fighter Changer Soldier” o “Hyper Robot Vehicle Extra Fucking Awesome Man”, siempre rozando los l√≠mites de la vulneraci√≥n del copyright, y casi siempre equivaliendo a pedazos de pl√°stico malo altamente rompible.

Simba, famosa empresa juguetera alemana que en los ochenta y noventa importaba de pa√≠ses asi√°ticos un mont√≥n de juguetes horribles que plagiaban a Transformers y Masters del Universo, entre otros, opta por la simpleza con esta colecci√≥n de figuras, llamadas simplemente Galaxy Transformer. O quiz√°s sea la colecci√≥n Transformer, de la gama Galaxy, de la empresa Simba. ¬ŅQu√© m√°s da, realmente? Lo importante es esa especie de fotograf√≠a con c√°mara de usar y tirar que le han hecho a uno de sus robots que, aparentemente, estaba apareciendo en una pantalla de televisi√≥n requemada, y esa cara verde dibujada que han superpuesto, la cual con evidente sorna parece estar susurrando “c√≥mprame, no gastes todo ese dinero en un Transformer aut√©ntico, yo soy casi igual pero m√°s barato, c√≥mprame y arruina las Navidades a tu maldito hijo”.

Lo cierto es que, siendo sinceros, este Transformer tampoco está tan mal. Tiene neumáticos de goma, cosa que el auténtico que hemos visto antes no, posee un sistema de fricción mediante el cual rueda él solo durante algunos segundos y, lo más importante, SE TARDA UNA TARDE ENTERA EN CONSEGUIR QUE SE TRANSFORME EN ROBOT.

Es bastante horrible. Viene incluida una especie de hoja de instrucciones solo con dibujos en blanco y negro, de la que no entiendo nada en absoluto porque aparecen un montón de figuras distintas mezcladas y nunca sabes qué pasos seguir, y además el plástico está tan mal pulido y tiene semejante aspecto delicado, que temes que en cualquier giro mal efectuado, salgan volando veinte esquirlas y algunas ruedas.

Sin embargo, es innegable que, al menos de cara, son bastante m√°s majos que los Transformers aut√©nticos. Miradlo si no, con esas gafas enormes de sol y esa boquita de no andarse con tonter√≠as. Casi dan ganas de llevarlo contigo a los bares y mandarle a por cubatas a la barra, d√°ndole instrucciones del tipo “y dile al camarero que lo cargue m√°s”.

Fondo negro, ladrillos de contorno blanco, neones de colores… ¬Ņqu√© puede ser esto, otro Transformer falso que brilla en la oscuridad?

¬°No! Son los Uomini Artiglio, los Hombres con Garras, los mundialmente conocidos Uaky Taky. Bas√°ndose en la m√°xima irrefutable de que el atractivo de los objetos pegajosos como la Mano Loca y el Blandi Blub son directamente proporcionales al volumen de los chillidos que expulsa tu madre por la boca cuando arruinas la pintura blanca del techo peg√°ndole mierdas, los Uaky Taky llevan este concepto un pelda√Īo m√°s arriba creando toda una gama de personajes antropom√≥rficos.

Surgieron en Espa√Īa alrededor de 1992, y tal vez record√©is su spot televisivo, el cual inclu√≠a aquella pegadiza canci√≥n que dec√≠a “Uaky Taky Uaky Taky Eh! Eh!”. Se podr√≠a criticar la simpleza de su letra, pero hey, Shakira ha conseguido grandes logros con estribillos similares.

No acabo de comprender el porqué de ese nombre, ya que Uaky Taky es más o menos la representación fonética de cómo se pronunciaría Walkie Talkie, y está claro que estos bichos no van a permitirte comunicar con nadie, a no ser que seas esquizofrénico o tengas un amigo imaginario al que le guste también jugar con cosas tan aburridas como ésta.

Los Uaky Taky est√°n hechos de pl√°stico semi-duro, pero sus pu√Īos son de un material adhesivo y el√°stico, exactamente igual que las mencionadas Manos Locas. La premisa del tema es que, al lanzar un Uaky Taky contra la pared, √©l solo va descendiendo poco a poco por la misma gracias a la p√©rdida de adherencia en sus pu√Īos. Cuando uno se despega, cae un poco hacia abajo y vuelve a pegarse, y as√≠ hasta que alcanza el suelo y te preguntas a d√≥nde habr√° ido ese preciado tiempo que acabas de perder.

No estoy seguro de si es un requisito primordial llevar ese atuendo de se√Īor mayor que porta el ni√Īo cursi del dibujo, o levantar la piernecita realizando una peque√Īa coreograf√≠a para que la cosa funcione, pero est√° claro que hoy no es mi d√≠a de suerte. Mi Uaky Taky se pega tanto a la pared, que se queda all√≠ adherido durante minutos en la misma posici√≥n, como esas lagartijas que te esp√≠an de forma traicionera hasta que las intentas coger y desaparecen por una rendija, y nunca cae como me prometieron en el anuncio.

Casi prefiero que sea as√≠, y que mi Uaky Taky tenga algo de dignidad. Porque, sinceramente, estos personajes resultan bastante deprimentes. Su √ļnica labor en la vida se limita a desplomarse hacia abajo por una pared como unos mierdas pusil√°nimes moribundos, que se aferran a la vida de cualquier manera posible. Miradle la cara, ¬°si est√° realmente triste! Yo creo que est√° llorando.

Esa cara me suena de algo… Perd√≥n, quise decir esas caras. Pero parecen m√°s mayores, ¬Ņqu√© puede ser?

¬°Two Fucking Bad! Ten√≠a ganas de abrir uno de estos, pero me daba pena porque son tan majicos as√≠, sin abrir, tan nuevos… Basta de tonter√≠as, ¬Ņqu√© soy, uno de esos t√≠os obsesivos que, no contentos con comprar juguetes a la tierna edad de cien mil a√Īos, no se atreven a abrirlos porque se deval√ļan o vete t√ļ a saber qu√© otros oscuros motivos? Hoy lo abrimos, es una misi√≥n de los Reyes Magos.

¬ŅRecord√°is lo que sol√≠ais hacer en el a√Īo 2002? Yo peinaba unas largas gre√Īas, con puntas abiertas incluidas, tocaba el bajo en un grupo nefasto, fumaba como un marinero pensativo, sal√≠a los viernes y s√°bados, dorm√≠a durante toda la ma√Īana, e iba a clase por las tardes aunque sol√≠a quedarme jugando al futbol√≠n en el bar de abajo. Entre toda esa vor√°gine de eventos que han provocado que hoy en d√≠a sea un don nadie, apareci√≥ una nueva colecci√≥n de Masters del Universo y yo ni siquiera me enter√©. O, si lo hice, no lo recuerdo.

Lo cierto es que, aunque mi inter√©s por juguetes y tonter√≠as no es algo reciente, por aquel entonces no ten√≠a trabajo ni mucho dinero, y mis prioridades eran otras, principalmente comprar mucha m√ļsica y costear calimochos y cigarrillos. Por eso, jurar√≠a que me di cuenta de que esta colecci√≥n hab√≠a tenido lugar varios a√Īos despu√©s.

Habiendo pasado ya un tiempo prudencial tras la pen√ļltima encarnaci√≥n de He-Man, en aquella extra√Īa, futurista y destinada al fracaso colecci√≥n llamada “The New Adventures of He-Man” de 1989, alguien en Mattel decidi√≥ que era el momento propicio para relanzar de nuevo a los personajes cl√°sicos pero, por decirlo de alguna manera, reinterpretados y modernizados.

Como ya comentamos brevemente hace alg√ļn tiempo, estas nuevas encarnaciones de los Masters del Universo tambi√©n fracasaron con relativo estr√©pito, dado que los ni√Īos de 2002 estaban m√°s centrados en temas contempor√°neos como Pok√®mon, y los veintea√Īeros nost√°lgicos estaban, hum, est√°bamos m√°s centrados en temas de veintea√Īero como pillar cacho por las noches y localizar alcohol econ√≥mico.

Pero molaban mucho. Exceptuando algunas variaciones imperativas en los Masters del Universo, como por ejemplo He-Man con Armadura de Combate, He-Man con Sonidos, He-Man con Alas de √Āguila, He-Man con Armadura de Hielo o He-Man con Carro de la Compra de Combate, el 99% de las figuras eran personajes de toda la vida pertenecientes a la serie cl√°sica, pero reinventados, con much√≠simos m√°s detalles, sin reutilizar tanto los mismos moldes, y con un aspecto mucho m√°s estilizado y tal vez agresivo, gracias a sus dise√Īadores, los famosos Four Horsemen. Por desgracia, tambi√©n dej√© pasar la √©poca en la que se liquidaban por 5 euros en las jugueter√≠as, ansiosas por librarse del stock sobrante que nadie quer√≠a, y ahora son relativamente complicadas de conseguir, aunque no me importar√≠a tener una estanter√≠a llena de ellos y cantarles canciones de folk ac√ļstico antes de ir a dormir.

Two-Bad siempre fue uno de mis mu√Īecos favoritos, con sus dos cabezas independientes, cada una dotada de una personalidad antag√≥nica a la otra, lo que provocaba que en la serie de animaci√≥n siempre estuvieran discutiendo entre ellas porque jam√°s se pon√≠an de acuerdo, momento que sol√≠a aprovechar He-Man para arrojarles una roca del tama√Īo de un autob√ļs y sepultarlos en la mierda m√°s definitiva.

El nuevo Two-Bad viene con un escudo muy reminiscente del que ten√≠a la figura cl√°sica de 1985 y, aunque √©sta no inclu√≠a m√°s accesorios, la nueva lleva una especie de trinchador de pollos gigante que se abre y cierra. As√≠ como un taparrabos mucho menos revelador, ya que en 2002 los shorts de pelillo ya no estaban muy bien vistos, y las bermudas se llevaban por debajo de la rodilla. Tambi√©n incluye una pegatina, y unos muelles en los brazos que le permiten propinar diab√≥licos pu√Īetazos a sus enemigos, no como la figura cl√°sica, cuyos muelles solo consegu√≠an que se pegara bofetadas a s√≠ mismo.
¬ŅOs imagin√°is lo que est√° ocurriendo en la foto, con no solo uno, sino dos pares de cabezas discutiendo entre s√≠ a la vez? Muy pronto va a aparecer en la escena una roca del tama√Īo de un autob√ļs.

Y ya está, hemos llegado al final, todo esto han dado de sí los regalos de los Reyes Magos de este enero de 2016. Me siento bien por una parte, pero mal por otra, ya que podría haber invertido todas estas horas en ir a mirar móviles, pulseras bluetooth, y poder por fin instalar un GPS aunque no tengo coche, y una de esas aplicaciones demoníacas que miden tus pasos y la distancia recorrida cuando sales a correr al parque. Y, en definitiva, convertirme en un adulto de una buena vez.

¬ŅC√≥mo han sido vuestros regalos? Os han tra√≠do alguna estupidez similar a las m√≠as que me haga sentir que no estoy solo en este mundo anacr√≥nico en el que vivo? Cont√°dmelo en los comentarios aqu√≠ debajo y… happy new year twenty sixteen everybody.