Algunos festivales salen bien, como el de Villarejo, del cual sólo me llevé una faringitis y un empacho de hamburguesas, pero otros salen rematadamente mal, como la edición 2008 del Monsters of Rock. De este festival me llevé algo más y, sinceramente, preferirÃa no haberlo hecho. Como bien sabréis si estuvisteis allà o leÃsteis los periódicos al dÃa siguiente, el dÃa 11 de julio, primer dÃa del festival
Jamás se me ocurrió pensar que tardarÃa quince años en ver en persona a Paul Di’Anno desde la primera vez que lo escuché, allá por 1992, cuando me compré por 995 pesetas en el Corte Inglés el primer disco de Iron Maiden en cassette. La verdad es que la cinta era de estas horribles con cuadraditos negros, la portada original en pequeñito, y las letras ”Fama” en una esquina (Fama
Algunos de nosotros, sobre todo Fernando y yo, podrÃamos pasarnos durmiendo intervalos enteros de 36 horas. Por el contrario, Sergio, Ismael, Tania y Diana son del club de fans de levantarte los dÃas de fiesta a esas horas en las que sólo hay por la calle extraños ancianos con una barra de pan y borrachos que vuelven a casa haciendo zig-zag. Carlos supongo que cae en una categorÃa intermedia. AsÃ
Esta mañana, la de un lunes que amaneció con calorcete y finalizó con viento huracanado y tiempo de perros, descubrà gracias a una pista de Carlos, con el que suelo enviarme e-mails absurdos desde nuestros respectivos trabajos, en los que planeamos subirnos a la mesa del gerente y cantar alguna canción de Mirage o similares, que habÃan abierto en Zaragoza una nueva sucursal de la popular cadena de
Debo reconocer que el miércoles 26 por la noche me encontraba un poco inquieto, a la par que medio muerto porque me habÃa levantado a las 5:30 de la mañana, lo cual afortunadamente me ayudó a olvidar de lleno toda mi inquietud y dormir como un mandril. Al dÃa siguiente partÃamos hacia Alemania, y todo era tan incierto que no sabÃa muy bien qué esperar. Iba a ser la primera
Últimamente no suelo comprar casi ningún CD, a menos que sea algo que lleve mucho tiempo buscando, o que tuviera de adolescente en cinta grabada y siempre quise tener en CD pero nunca tuve el dinero suficiente, o que sea algún disco que idolatre y me haga ilusión tener en todos los formatos posibles (sÃ, hay algunos discos que tienen ese absurdo privilegio en mi casa). Y no es porque
Era jueves, y la tarde tenÃa todas las papeletas para seguir tan horriblemente mal como habÃa transcurrido la mañana. LlovÃa, hacÃa frÃo, me habÃa levantado a las 5:30 de la mañana para llegar a la recién inaugurada nueva ubicación de mi curro, en los albores del culo del mundo, en unos parajes con vistas desoladores y grises, y lo que es peor, mi salud habÃa tenido una recaÃda similar a
Sinceramente, si no habÃa vuelto a escribir una entrada en El Escalón no es porque micki me hubiera prohibido expresar mis opiniones libremente, ni porque mi vida sea tan triste que no me da ni para hacer una pequeña entrada de blog, ni tan siquiera porque me ha secuestrado una paloma con sÃfilis y me ha llevado a un enorme nido para darme de comer a sus pichones; simplemente es
La navidad ya está aquÃ, la ciudad se viste de adornitos luminosos, el Corte Inglés pone el super mural ese de bombillitas, que cada dÃa se le funden unas cuantas, tenemos que hacer a la fuerza regalos semicaros para la familia, para no quedar mal como todos los años, hemos de aguantar la cena de empresa con tus compañeros esos con los que nunca hablas, pero se emborrachan y te
No hay mejor manera de alegrar uno de esos lunes frÃos, grises, raros por culpa del cambio de hora, somnolientos, aburridos y en los que el bus huele a mortadela podrida que llegar a casa y descubrir que mi amigo el cartero me ha dejado un vinilo. Debo de ser el único de mi zona que recibe tantos paquetes de paÃses variados, porque el hombre de la oficina de correos


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